Julio Cortázar, a ritmo de jazz


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El líder de los Swing Timers cuenta cómo decidieron editar un disco con las canciones preferidas del escritor de "Rayuela".
Amante y conocedor del jazz como pocos, para Julio Cortázar el género fue tema y fuente en gran parte de su obra literaria. En su novela Rayuela, la Maga y Oliveira se encuentran y desencuentran al ritmo sutil de sus acordes. Ahora, los Swing Timers, uno de los grupos de jazz argentinos más durareros y prestigiosos, recopiló en el disco Tributo a Cortázar, un puñado de las canciones que se desparraman en ese texto, casi mítico, del escritor.
"Cortázar era un fanático del jazz y, si hubiera tenido condiciones, creo que le hubiera encantado ser músico. Pero se destacó en la literatura y muchos dicen que su escritura tiene un concepto musical, él escribía como si tocara un instrumento", dice Jorge González, contrabajista de los Swing Timers y que lo tuvo a Cortázar entre los espectadores de uno de sus shows en 1970.
De los temas que aparecen mencionados en Rayuela, se grabaron en el disco sólo doce, a pesar de que Cortázar cita muchos más. "Lo que pasa es que hay muchos que él nombra que casi nadie conoce, y unos seis o siete más son blues", cuenta González.
Blue interlude, When it's sleepy time south down, Stardust, Jazz me blues, Blue Monk y It do't mean a thing son algunos de los temas elegidos por Cortázar que sí están en el disco. La selección del escritor es casi un pequeño y delicado compendio del mundo del jazz, donde no faltan ni Louis Armstrong, ni Duke Ellington ni Thelonious Monk, entre otros nombres fundamentales.
"Para los músicos de jazz, Cortázar no es un escritor más, es muy especial. Yo tuve la suerte de haber grabado, junto al Gato Barbieri, la música para la película El perseguidor que en 1962 filmó Osías Bilensky, sobre el cuento de Cortázar referido a la vida del músico Charlie Parker", cuenta González.
El año pasado, coincidiendo con el año Cortázar, los Swing Timers actuaron durante un homenaje organizado por el Gobierno de la Ciudad en la placita que lleva su nombre, en Palermo. Y de allí surgió la idea de grabar el disco.
"Así que pulimos los temas que son de diferentes estilos, para que tuvieron un sonido en común", cuenta González, el único (junto al clarinetista Mauricio Percan) que se mantiene de la formación original. El pianista Juan Carlos Cirigliano y el baterista Roberto Cesari son los otros dos miembros del grupo. Coincidiendo con el lanzamiento del disco, los Swing Timers festejan sus 50 años con la música.
Por la formación pasaron Chico Novarro, Walter Malosetti, Jorge Navarro, Baby López Furst, Eduardo Casalla y Rodolfo Alchourrón, entre otros nombres del jazz local. Lejos quedaron los inicios de la banda, en 1955 en El faro, un boliche de La Boca, pero a pesar de los cambios, los Swing Timers se consolidaron definitivamente como cuarteto desde hace ya varios años.
González confiesa que le hubiera gustado leer la crónica que alguna vez Cortázar hizo de un recital de Armstrong y otro de Monk, en París. Y ahora prepara el show que durante febrero los Swing Timers harán en El Gorriti. A pesar de que el estilo del grupo es el del swing del período entre los años 30 y 50, González no duda a la hora de afirmar que "el jazz es una manera de tocar música". Probablemente Cortázar hubiera estado de acuerdo.
01 - Struttin' with some barbecue
02 - Blue Interlude
03 - Muskrat ramble
04 - When it's sleep time south down
05 - I' coming Virginia
06 - Stardust
07 - Jazz me blues
08 - Blue Monk
09 - Ain't got nobody
10 - It don't mean a thing
11 - Mahogany hall stomp
12 - Empty bed blues
Mauricio Percán en clarinete
Juan Carlos Cirigliano en piano
Jorge "el Negro" González en contrabajo
Junior Césari en batería